Flor Azul

Brief History of the Blue Flower

Written by Sister Lita Alvarez

Since the beginning of our Honorable Apostolic Assembly, women have felt the burning desire that the gospel of Jesus Christ needs to expand worldwide and for that reason they worked different projects. At first we helped Dorcas generally raising offerings for our missionaries abroad. As sister Lita Alvarez said, in 1968, we sponsor a missionary assigned: Roberto Saavedra, and each member of Dorcas feminine societies, with love and proudly brought the amount of $ 5.00.

Thank God for women leaders who were the pioneers of many of the projects for which we work today. Sister Lita Alvarez, who, like our predecessors, was a great leader who loved the Lord and was passionate about winning souls to Him, she sought a way for the Feminine National Confederation of Societies Dorcas progressed. Sister Alvarez was invited by missionary Saavedra to visit and help in the mission field, Sister Alvarez, as a single mother thought it was not possible to make that trip, because she had a family to support, and even contemplated the idea of visiting the mission field. One day as she prayed came the thought: “You don’t have to go there, you can help them from here where you live!”

In the same year, the veterans began selling yellow flowers in memory of the fallen soldiers at war; Miss Lita was shocked to read the news from the newspaper: “One Million Dollars raised through the sale of the Yellow Flower”, while Red Cross was selling red flowers for their cause. She says she began to pray and tell the Lord what I can do?, I want financially help our missionaries! Immediately came the thought: “we too can do the same: Sell a flower!” Now I need a color, … suddenly thought: Blue is the color of men and fishers of men missionaries are called by God, the water, representing the wide sea is blue, so … the color BLUE!

National Board at General Convention held in Phoenix, AZ in 1968, Sister Lita asked to be allowed to offer flowers in exchange for a donation to our missionaries: that empress collected a total of $ 16.00 in donations.

In 1972, While being national president. Mary Fraijo, she suggested us to continue selling the blue flower to financially assist our missionaries, the proposal was approved and established that this project proceed. There she formed the first national committee for the project of the Blue Flower. The money then would be sent to meet the missionaries as a special gift for Christmas.

In 1973 the project was adopted by the district federations and was first officially received their input which was $ 777.34. This offering was divided among all the missionaries and sent as a Christmas gift.

Over the years the contributions being increased and our Brother Presiding Bishop Lorenzo Salazar, who also was a missionary, I request that this money will be used not only for Christmas, but will be used in the various needs that missionaries and their families had such as transportation, housing, the church remodeling, construction, medical or any emergency that missionaries and their families may have.

Today our missionaries continue to receive their Christmas gift and we have an economic reserve that is used for any other need that may arise.

47 years have passed and enthusiasm for the Blue Flower project has not waned, as the total contributions last year was …………… $2,057,892.55.

Glory to God.

The “Blue Flower Project” raises funds to support and sustain our Foreign Mission Programs. We currently have 40 missionaries around the world who are supported by the diligent work of the Dorcas National Confederation of Women’s Societies of the Apostolic Assembly of the Faith in Christ Jesus.

In fulfilling the Great Commission:

“And he said to them: Go into all the world and preach the gospel to every creature.” Mark 16:15

RESEÑA HISTÓRICA DE LA FLOR AZUL

Redactada por Hna. Lita Álvarez
Traducida por Hna. Ana H. Sigala.

Desde los inicios de nuestra Honorable Asamblea Apostólica, las mujeres han sentido el ardiente deseo de que el evangelio de Jesucristo se expanda por todo el mundo y por tal motivo hemos trabajado diferentes proyectos. Al principio las Dorcas ayudábamos de manera general recaudando ofrendas para nuestros misioneros en el extranjero. Nos relata la Hna Lita Álvarez que en 1968, se nos asigno patrocinar al misionero Roberto Saavedra, y cada miembro de las sociedades femeniles Dorcas, con mucho amor y orgullosamente, aportaba la cantidad de $5.00.

Gracias a Dios por las mujeres lideres que fueron las pioneras de muchos de los proyectos para los cuales trabajamos hoy en día. La Hna. Lita Álvarez, que al igual que nuestras antecesoras, fue una gran líder que amaba al Señor y le apasionaba ganar almas para El; ella buscaba la manera de que la Confederación Nacional de Sociedades Femeniles Dorcas progresara. La Hna. Álvarez fue invitada por el misionero Saavedra a visitar y ayudar en el campo misionero; la Hna. Álvarez, siendo madre soltera pensaba que no era posible hacer ese viaje, pues tenía una familia que sostener, aun así contemplaba la idea de visitar el campo misionero. Un día mientras oraba le vino este pensamiento: “¡No tienes que ir allá, tu puedes ayudar desde aquí donde tu vives!”

En el mismo año, los veteranos empezaron a vender flores amarillas en memoria de los soldados caídos en guerra; Hna Lita fue impresionada al leer las noticias del periódico: “Un Millón de Dólares recaudado con la venta de la Flor Amarilla”, al mismo tiempo la Cruz Roja estaba vendiendo flores rojas para su causa. Ella nos dice que comenzó a orar y a decirle al Señor: ¿Qué puedo hacer?, ¡quiero ayudar económicamente a nuestros misioneros!Inmediatamente le vino el pensamiento: “nosotras también podemos hacer lo mismo: ¡Vender una Flor!” Ahora necesito un color,…de repente pensó: Azul, es el color de los hombres y los misioneros son pescadores de hombres llamados por Dios; el agua, que representa el anchuroso mar, es azul, así que… ¡AZUL será el color!

En la Convención General celebrada en Phoenix, AZ en el año de 1968, la Hna. Lita pidió que se le permitiera ofrecer las flores a cambio de una donación para nuestros misioneros; se recogió un total de $16.00 en donaciones.

En 1972, siendo presidenta nacional la Hna. María Fraijo, se le propuso que continuáramos vendiendo la flor azul para ayudar económicamente a nuestros misioneros; la proposición fue aprobada y se estableció que este proyecto siguiera adelante. Allí se formó el primer comité nacional para el proyecto de la Flor Azul. Los dineros que se reunieran serian enviados a los misioneros como un regalo especial para Navidad.

En 1973 fue adoptado este proyecto por las federaciones distritales y por primera vez se recibió oficialmente su aportación la cual fue de $777.34. Esta ofrenda fue dividida entre todos los misioneros y enviada como un obsequio Navideño.

Con el paso de los años las contribuciones aumentaron y siendo Obispo Presidente nuestro Hno. Lorenzo Salazar, quien también fue misionero, solicito que este dinero no solamente se usara como regalo de Navidad, sino que se empleara en las diversas necesidades que los misioneros y sus familias tuvieran tales como: transporte, vivienda, las instalaciones del templo, construcción, problemas médicos o cualquier emergencia que los misioneros y sus familias pudieran tener.

Hoy en día nuestros misioneros siguen recibiendo su regalo de Navidad y contamos con una reserva económica que se utiliza para cualquier otra necesidad que surja.

Han pasado 47 años y el entusiasmo por el proyecto de la Flor Azul no ha decaído, pues el total de contribuciones en el año pasado fue……………$2,057,892.55.

Gloria a Dios.

El “Proyecto de Flor Azul” recauda fondos para el apoyo y sostén de nuestros Programas de Misiones Extranjeras. Actualmente contamos con 40 misioneros alrededor del mundo que son sostenidos por el trabajo diligente de la Confederación Nacional de Sociedades Femeniles Dorcas de la Asamblea Apostólica de la Fe en Cristo Jesús.

En el cumplimiento de la Gran Comisión:

“Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura”. Marcos 16:15

I stand at the door and knock. If anyone hears my voice and opens the door, I will come in to him and eat with him, and he with me

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